miércoles, mayo 31, 2006

La inmigración, el desafío "de mayor calado"

El desafío “de mayor calado” al que se enfrenta España. Así define Zapatero los problemas relacionados con la llegada de inmigrantes al país. Respeto y generosidad son las dos características que según el presidente deben definir la actitud de los españoles con respecto a la llegada de trabajadores extranjeros.

Zapatero pide “respeto” para las personas que llegan a España para trabajar (un 50% más de extranjeros en el marco de la legalidad durante 2005), ya que “están contribuyendo al crecimiento de España”, afirmó. En cuanto a la inmigración irregular, Zapatero hizo hincapié en que durante su mandato ha habido más devoluciones y un descenso en la llegada de inmigrantes por vía marítima con respecto a 2002 y 2003.

El presidente reconoció la actualidad de la tensa situación que se vive en el archipiélago canario, que achacó a un desplazamiento de los flujos migratorios por “la eficacia de la cooperación hispano-marroquí”, y mantuvo que “el control de las fronteras no es suficiente”. Señaló también que resulta imprescindible aumentar la cooperación con los países desde los que parten los inmigrantes y también en el seno de la Unión Europea.

Así, destacó la colaboración con Mauritania y Senegal y la apertura de embajadas en Malí, Sudán y Cabo Verde. A estas nuevas dependencias consulares se sumarán también las nuevas oficinas técnicas de cooperación en Cabo Verde, Etiopía y Mali. El número de plazas diplomáticas españolas en África no había aumentado desde la década de los 80.

El principal anuncio en esta materia fue la futura aprobación del Plan Estratégico de Ciudadanía e Integración, cuyo objetivo será mejorar y fomentar la participación social y cívica de los inmigrantes en España.